EL COLÁGENO, la proteína estructural de la piel

 

El colágeno es la proteína estructural más abundante que podemos encontrar en el cuerpo humano, tenemos hasta 28 tipos, que tienen la función de mantener unidos los tejidos, y por lo tanto es fundamental para los huesos, los cartílagos, los músculos, los tendones y, cómo no, para la piel.

El cuerpo produce colágeno de manera natural al convertir las proteínas de los alimentos que se consumen en aminoácidos. Estos aminoácidos forman diferentes tipos de proteínas necesarias para el organismo, incluidos todos los tipos de colágeno.

En lo que a la piel respecta, gracias a las fibras del colágeno la piel se mantiene fuerte, firme y elástica y le permite volver a su estado original después de estirarse.

FACTORES QUE AFECTAN AL COLÁGENO DE LA PIEL


El envejecimiento: 


Con el paso de la edad, las células cutáneas que producen el colágeno empiezan a bajar el ritmo entre un 1 y 1,25% al año a partir de los 25 años. Esto resulta en la disminución en la tersura y el grosor de la dermis.


Exposición solar:

El fotoenvejecimiento debido a la exposición solar de la piel es la principal causa de la descomposición del colágeno. Según los estudios, la disminución de la producción de colágeno está directamente relacionada con el daño solar, además de con el envejecimiento cutáneo.


Contaminación:

Un factor fundamental que acelera la descomposición del colágeno es el estrés oxidativo, proceso que ocurre cuando el cuerpo lucha contra muchos radicales libres generados por los elementos contaminantes. Esto lleva a un aumento de las enzimas que descomponen el colágeno.


Hábitos saludables:

El estrés, la falta de sueño y una alimentación desequilibrada pueden afectar a los niveles de producción de colágeno de nuestras células.

La glicación. Es una reacción química que se da espontáneamente cuando la glucosa que circula por la sangre interactúa con las proteínas de la piel. Dicho exceso provoca una reacción interna en la que las moléculas de azúcar se adhieren a las proteínas de colágeno y elastina, y provocan una pérdida de funcionalidad de estas.

Para evitar este fenómeno y sus indeseables efectos, apuesta por una dieta sana y equilibrada, cocciones al vapor o lentas y a fuego bajo y consume alimentos crudos, como frutas y verduras que están llenas de antioxidantes.


Factores hormonales:

Los factores hormonales como por ejemplo la menopausia pueden afectar a los niveles de producción de colágeno.

 

El uso de cremas o serums formualdas con colágeno contribuyen a que la piel se mantenga hidratada y disminuye las arrugas, las líneas de expresión y las estrías, previeniendo y retrasando los signos del envejecimiento.

Pero, para mantener tus niveles naturales de colágeno sigue una dieta saludable rica en proteínas, cereales integrales, frutas y verduras, limita la exposición al sol y utiliza siempre protector solar de amplio espectro. En cuanto a la rutina facial, incluye productos que estimules la producción y protejan la piel de la perdida de colágeno, como por ductos con vitamina C.

tipos de colágeno en cosmética 

De origen animal

Se obtiene del cerdo y la vaca y era la opción más utilizada hasta ahora por la industria cosmética.

Colágeno marino

Es la segunda generación de colágeno que ha desarrollado la industria cosmética y en este caso proviene de las escamas de los peces.

La forma más común de añadir colágeno marino es mediante la hidrólisis, formando el llamado “colágeno hidrolizado” que son comomoléculas de colágeno en miniatura para que puedan ser fácilmente asimiladas por nuestro cuerpo.

Por biotecnología

Es la alternativa más reciente e innovadora desarrollada hasta el momento. Se trata de una opción vegana, obtenida por biotecnología y es 100% idéntica al colágeno humano.

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